Cómo afrontar la pérdida de un ser querido

Cómo afrontar la pérdida de un ser querido, y poder seguir adelante con nuestra vida.

A lo largo de nuestra existencia nos preparamos para afrontar diversas situaciones difíciles; sin embargo, hay eventos para los cuales uno nunca está completamente preparado, y uno de ellos es lidiar con la pérdida de un ser querido.

Cuando experimentamos la pérdida de alguien cercano, atravesamos un proceso de adaptación emocional o duelo. Durante este período, es común experimentar diversas reacciones psicológicas, como ansiedad, tristeza y dificultad para concentrarse. Asimismo, se manifiestan reacciones físicas, como pérdida de apetito, dificultades para dormir y falta de energía. Además, se pueden observar cambios sociales, como el aislamiento, modificaciones en los roles familiares, y también cambios en la conducta, como el retraimiento o el abandono de actividades.

Este proceso de adaptación implica pasar por distintas fases, con posibles avances y retrocesos:

  • Fase de Negación de la Pérdida: En un principio, la noticia es tan dolorosa que la mente busca negar la realidad como una forma de protección y para ganar tiempo para la adaptación.
  • Fase de Rabia y Culpa: La persona se hace consciente de la realidad y puede experimentar rabia contra diversas entidades, incluyendo a Dios, médicos o familiares, debido a la injusticia percibida. También puede dirigir la rabia hacia la persona fallecida o culpabilizarse a sí misma.
  • Fase de Tristeza o Desesperación: Tras la rabia, aparece la sensación de pérdida, con sentimientos de tristeza, depresión y un profundo vacío. Es común reflexionar sobre las cosas no dichas a la persona querida.
  • Fase de Aceptación y Restablecimiento: Gradualmente, la aceptación de la realidad permite despedirse de manera definitiva, remplazando el vacío con un recuerdo cariñoso que ya no causa tanto dolor y que posibilita seguir adelante.

Si estás enfrentando un duelo, algunas de estas estrategias pueden ayudarte:

  • Hablar sobre la pérdida con otras personas para comprender y aceptar la realidad.
  • Reconocer y aceptar tus propios sentimientos, ya que es normal experimentar diversas emociones.
  • Cuidar de tu bienestar y el de tu familia, manteniendo hábitos alimenticios, continuando con tus actividades diarias y descansando.
  • Brindar apoyo a otros que estén pasando por una pérdida, lo cual puede ser gratificante y permitir compartir recuerdos sobre la persona fallecida.
  • Celebrar la vida del ser querido recordando momentos agradables vividos juntos.

Recuerda que, aunque las personas puedan partir físicamente, perduran eternamente en nuestros recuerdos.

 

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Soy Dolores Rizo Vidal

Licenciada en psicología por la UNED.

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